SOMBRAS VERDES, BALLENA BLANCA. RAY BRADBURY
por admin en Nov.15, 2009, categorías ARTÍCULOS, GENERAL
Si hay que destacar un escritor contemporáneo en el género ciencia ficción, es sin dudas Ray Bradbury el elegido. Su libro Crónicas Marcianas contiene una serie de relatos que transmiten una poética ausente de la mayoría de las obras del género. Pero su genio no se agota allí, El hombre ilustrado, El país de Octubre, El vino del estío, Fantasmas de lo nuevo, Las doradas manzanas del sol. Las maquinarias de la alegría, y Remedio para melancólicos , entre otras de sus obras, estas más emparentadas con lo fantástico, son pruebas contundentes de una narrativa plena de sensibilidad y conocimiento de la condición humana. Desde 1985 ha adaptado más de cuarenta de sus cuentos para la serie de televisión The Ray Bradbury Television Theater. Entre sus participaciones directas o no en el cine pueden destacarse la adaptación de su cuento The fog horn, en el film The beast from 20.000 fathoms (1953) del ignoto Eugene Lourié con efectos especiales del maestro Ray Harryhausen. Ese mismo año Jack Arnold adaptaba otra historia corta de Bradbury, The meteor para la realización de It came from outer space. Tal vez la película que mayor trascendencia tuvo fue Fahrenheit 451 (1967) basada en su novela de ciencia ficción homónima, realizada por Francois Truffaut. En 1969 Serge Bourguignon se apoya en otro cuento de Bradbury para filmar la casi desconocida e intrascendente The Picasso summer. Bradbury también realizó un cameo en el film Rich and famous (1981) de George Cukor. Con la producción de los estudios Disney, Bradbury toma su novela La feria de las tinieblas y escribe el guión de Something wicked this way comes (1983),
correcta película de terror dirigida por Jack Clayton. Por último tiene una participación en la adaptación para pantalla de un cómic en la película infantil de animación japonesa Little Nemo: Adventures in Slumberland (1990) de William T. Hurtz y Masami Hata.
Sombras verdes, ballena blanca es el relato ficcionado de su colaboración con el gran John Huston al escribir el guión de Moby Dick (1956), basado en la novela de Herman Melville, ya Lloyd Bacon había realizado una primera versión en 1930, y cuenta la llegada de un joven escritor a Irlanda con el fin de encontrarse con el director para la elaboración del script. Bradbury lo cuenta en primera persona, de una manera ágil, casi periodística, se sumerge en ese país pleno de tradiciones y personajes entrañables a los cuales describe con particular cariño. El paisaje irlandés lo atrapa para siempre y décadas después lo revive con nitidez y añoranza. Menos afectuoso es el recuerdo que tiene de Huston, es mostrado como una persona con aires de tirano, excéntrico, egoísta, caprichoso y manipulador de su entorno, pero siempre reconociendo su talento y su capacidad como creador. El libro en el fondo es una reflexión sobre el proceso creativo, las dificultades que afronta un joven artista para realizar un trabajo por encargo en un medio totalmente extraño para él y de las huellas que esa experiencia le dejó. Casi autobiográfico, para los amantes de Bradbury y el cine es casi insoslayable.
Vitico.
Malditos comentarios