SUNSET BOULEVARD
por admin en Nov.09, 2009, categorías CLÁSICOS, GENERAL
Título Original: Sunset Boulevar
Nacionalidad: EEUU
Año: 1950
Dirección: Billy Wilder
Reparto: William Holden, Gloria Swanson, Erich von Stroheim, Nancy Olson , Fred Clark, Lloyd Gough, Jack Webb, Cecil B. De Mille, Hedda Hopper Buster Keaton
Billy Wilder fue un realizador austríaco nacido como Samuel Wilder en Viena en 1906 y fallecido en EEUU en 2002. De joven fue periodista deportivo y redactor de noticias policiales en un diario de Berlín, allí también estudió Derecho y frecuentó el ambiente teatral. Su debut como guionista cinematográfico se produjo en 1929 en el film Der Teufels Reporter, de Ernest Lasmmle, al que siguió Menschem am sonntag de Robert Siodmak y Edgar Ulmer como el más destacado de su etapa alemana. Debió refugiarse en Francia por el ascenso al poder del nazismo. Allí en 1933 codirigió con Alexandre Esway su primera película, Mauvaise Graine. Decidió emigrar a América, residiendo un tiempo en México mientras esperaba la autorización para residir en EEUU. Instalado en Hollywood escribió junto a Charles Brackett guiones para filmes de Ernest Lubitsch y Howard Hawks. En 1942 comienza su magnifica trayectoria como director en La Meca del cine con The Major and the Minor.
A partir de allí visitó los más diversos géneros, como el bélico, Five Graves to Cairo (1943), el policial, Double Indemnity (1944), el film de espionaje, A Foreign Affair (1948), la comedia musical, The Emperor Waltz (1947) y el drama The Lost Weekend (1945). Pero es en la comedia dónde hizo gala de su singular maestría, filmes como Sabrina (1953), Seven Years Itch (1954) y Some like it hot (1958), ambas películas en que dirige a Marylin Monroe. Destacable también es Irma, la douce (1963) en donde la dupla Jack Lemmon y Shirley McLaine se lucen especialmente. Ninguna de las realizaciones de Billy Wilder puede calificarse de menor, en todas imprime su genio, agudeza, poder de observación y crítica social. Pero es en el melodrama Sunset Boulevard (1950) donde muestra toda su grandeza. Conocida en los países hispano parlantes como El crepúsculo de los dioses o El ocaso de una estrella es una amarga reflexión sobre la crueldad del mundo del cine, del sistema de estudios y estrellas imperantes en EEUU luego de la aparición del sonoro. Contó con las maravillosas interpretaciones de un joven y exacto William Holden, Gloria Swanson, autentica estrella del periodo silente y Erich von Stroheim, un prestigioso director austríaco muy admirado por Wilder que demuestra que también era un excepcional actor.
El film comienza con el relato de los hechos por parte de Joe Gillis, el personaje de Holden, recurso ingenioso usado por Wilder pues ya está muerto y un largo flashback es el resto de la película. Pero también sería válido que fuese Max von Mayerling, el sirviente de Norma Desmond quien completando ese triángulo pasional nos dé su visión de la historia. “Toda la culpa la tengo yo, cuando ese escritorzuelo llegó a la mansión debería haberle cerrado la puerta en las narices. Todo en él me pareció falso, era un fracasado sin futuro. Pero la señora Norma vio en él una oportunidad para volver a ser la estrella que nunca ha dejado de ser, pese a la ceguera de los jefes de los estudios. La han olvidado injustamente, argumentan que en esta época hace falta decir bien los parlamentos y ella tiene razón cuando dice que antes los diálogos no eran importantes pues tenían la expresión. ¿Y quien es más expresiva que Norma Desmond?. Nadie. Hasta el público la ha olvidado y yo, su sirviente, su chofer, su guardián es quien se encarga de mantenerle viva la ilusión escribiéndole cientos de cartas de supuestos admiradores. Ella necesita ese reconocimiento, es el alimento de su alma. Cuando Joe leyó ese guión con que Norma preparaba su regreso, supo que era basura, pero no vaciló en aceptar su dinero primero y en transformarse en su amante cuando ella se enamoró. Mi Norma, mi adorada Norma, enredada con ese oportunista, maldito sea. Y esa confusión que la llevó a ver a Cecil B. De Mille, que solo sirvió para ilusionarla vanamente con un regreso a las pantallas. Lo único bueno fue que algunos viejos técnicos la reconocieron y por un momento brilló, fulgurante. Su mundo se derrumbó cuando ese pusilánime le anunció que la dejaría, habían aflorado sus tontos escrúpulos. Dejar a la gran Norma Desmond por una joven intrascendente. Era inaceptable. Lo baleó y bien muerto que está flotando en la piscina. Ahora que la policía vino a buscarte, Norma, que los reporteros te esperan como chacales para vampirizarte con los flashes de sus cámaras, baja las escaleras con tu gracia impar, deslúmbralos como cuando yo te dirigía en esas maravillosas películas, cuando era tu esposo, cuando me amabas, como yo te he amado siempre….”
Vitico.
- » EL APOSTOL
- » UN VIAJE FANTÁSTICO: RICHARD FLEISCHER 1916-2006 (Primera parte)
- » MACHUCA
- » DETRÁS DE LA PUERTA VERDE
- » TOMMY

Malditos comentarios