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BROKEN BLOSSOMS
by admin on Nov.04, 2009, under CLÁSICOS, GENERAL
Título Original: Broken Blossoms Director: David Wark Griffith
Guión: David Wark Griffith. Basado en la historia “The chink and the child” de Thomas Burke
Música: Luis F. Gottschalk, David Wark Griffith
Origen: E.E.U.U. (1919)
Duración: 95′ – Blanco y negro Reparto: Lillian Gish, Richard Barthelmess, Donald Crisp, Arthur Howard, Edward Piel, George Beranger, Norman Selby , Moon Kwan, Wilbur Higby, Fred Hamer
David Wark Griffith fue un realizador estadounidense nacido en Kentucky en 1875 y fallecido en Hollywood en 1948. Proveniente de una familia irlandesa, de fuertes convicciones sudistas y esclavistas que le influyeron profundamente en su obra y personalidad. En su juventud tuvo aspiraciones literarias. En 1897 debutó como actor aficionado en Louisville; tres años mas tarde se convirtió en actor profesional. Luego de varios años de trabajar en compañías teatrales su primer acercamiento al cine se produjo al elaborar el guión de Old Isaac, the pawnbroker de W. McCutcheon (1907). Inmediatamente descubierto por la industria, en los cinco años siguientes iba a dar la medida de su potencia creadora realizando cerca de quinientos filmes, además de supervisar mas de sesenta.

Por todo ello se le ha llamado, no sin razón, “el padre del cine”. En esa época, cuando el cine daba sus primeros pasos, Griffith supo presentir un lenguaje en gestación. Descubrió el valor expresivo del primer plano, del flashback, de los movimientos de cámara. Puso a punto las fórmulas narrativas del suspenso y de la solución en el último minuto. Intentó dominar las técnicas de la iluminación natural y artificial para dar más relieve a las imágenes. Inventó el montaje alterno y experimentó en el análisis psicológico de un conflicto dramático. Su genio artístico culmina en tres obras maestras: El nacimiento de una nación (1915), Intolerancia (1916) y Pimpollos rotos (1919). Las dos primeras marcaron el comienzo del “gran espectáculo” cinematográfico; la tercera es un drama de estilo muy depurado. Luego de otros filmes de gran calidad la carrera de Griffith fue languideciendo hasta que la llegada del sonoro, al que no pudo sacar provecho en sus últimas películas, la hizo acabar definitivamente. Así, el hombre que había contribuido al definitivo nacimiento del cine como lenguaje expresivo, murió pobre y casi olvidado. Muchas cosas es Broken Blossoms: muestra ejemplar del melodrama cinematográfico en su expresión más sublime, elegía entre el amor y su imposibilidad, proeza actoral de Gish, Barthelmess y Crisp que provoca la inmediata identificación con el film del espectador.
La historia es sencilla: un joven chino se enamora de una muchacha que es usada por su padre boxeador como punching ball viviente cuando se pasa de copas y resentimiento. El chino la asiste y nace una relación entre ellos, instalando un triángulo de final trágico y complejo. Escuchamos a Lucy gritar ante el estallido de violencia de su padre, la escuchamos aunque sea un film mudo, tal es la fuerza que transmite Lilian Gish. Recibimos en el cuerpo la violencia desatada de Donald Crisp: Percibimos en la piel la ternura que Richard Barthelmess prodiga a su enamorada. Adivinamos el devenir cruel e inexorable de la trama, pero nada nos aparta de su visión, tal es la fuerza de la historia. Sabemos que no habrá un final feliz, no puede haberlo, la crueldad de su realismo lo impide, Griffith, autor del guión, elude ese facilismo, no busca complacer al público, elige una estética y una moral avanzada a su época, innova, crea, denuncia. Anticipa. Establece nuevos paradigmas. El final es el exacto, el único posible, preñado de la violencia que viene acumulando, oscuro, desalentador, sin ninguna esperanza posible. Y no por eso nihilista, cínico, al contrario, con una impronta romántica extrema. A lo Romeo y Julieta, pero sin ánimo de remedo manifiesto.
Griffith ha entregado su obra cumbre, la que lo haría trascender aunque fuese la única. Film de interiores, de primeros planos, de emociones contenidas y desatadas. Es también un ejemplo de austeridad y eficacia narrativa, difícilmente superable no solo en el cine mudo.
Vitico.
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